Para terminar el año, estrenamos una nueva sección en nuestra web. Una sección que creemos interesante: entrevistas a fotógrafos. Y qué mejor manera para hacerlo que arrancar con un fotógrafo de la talla de José B. Ruiz. Ante todo, desde el equipo de moderadores/colaboradores agradecemos la colaboración de José B. Ruiz para llevarla a cabo y poder ofrecerla al resto de Noctámbulos. Además os queremos animar a visitar su galería de invitados.

NOCTÁMBULOS ENTREVISTA A JOSE B. RUIZ
Empecemos por el principio. ¿Cómo se presenta a si mismo un pilar/maestro de la fotografía de naturaleza y un referente para todos nosotros en la fotografía nocturna?
Pues desde luego más humildemente, donde voy digo que soy fotógrafo, dedicación que llevo con mucho orgullo. Soy consciente de todo lo que desconozco, por citar a Descartes “Daría todo lo que se por la mitad de lo que ignoro”. Además soy consciente de la responsabilidad que conlleva representar a un colectivo y captar adeptos al mismo, sobre todo, comprometidos con la conservación de la naturaleza.
¿Cómo es un día de trabajo para un fotógrafo como usted? ¿Qué equipo suele acompañarle?
Desde hace años los días se han vuelto agotadores, espero poder relajar las responsabilidades en el futuro. Ahora mismo reparto mi tiempo entre la gestión de AEFONA, la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza, el proyecto para CAMON “Un año de fotografía”, la elaboración de los soportes del proyecto SOS Paisajes de Mar, la elaboración del código ético para la ILCP, Liga Internacional de Fotógrafos Conservacionistas… Cada vez hago menos fotos, pero las pocas que hago las disfruto mucho. Cada proyecto dispone de un equipo humano propio y la mayoría de ellos, de personas voluntarias. Hay personas imprescindibles en estos equipos, colaboradores, bloggers, diseñadores… Y si te refieres a equipo fotográfico, pues muy pesado, cargo con todo, un cuerpo de cámara digital, 4 objetivos, trípode, flashes… todo siempre encima y mientras pueda.
¿Qué podría decirnos de sus primeras experiencias, desafíos y dificultades?
Pues mi sensación tras estos años es que he recorrido mi camino sin prisas, disfrutando, haciendo amigos y guardando vivencias. Una gran experiencia fue encontrar una agencia internacional, lo que sucedió, por fortuna, bastante pronto. Para poder ganar algo de dinero cuando dejé la carrera de biología para “echarme al campo” me dedicada a cargar camiones en Seur por horas. Creo que nada ha sido fácil, pero el trabajo acaba imponiéndose a la adversidad. También estoy orgullosos de mi precoz vinculación al movimiento ecologista y conservacionista, con la creación del grupo FALCO en Alicante y la relación con CODA, SEO y muchas organizaciones. Después vino una época de grandes recuerdos, junto a José Julián Rico, cumpliendo encargos y con muchas horas de campo.

Sabemos que usted es un fotógrafo especializado en fotografía de naturaleza. ¿Practica otras disciplinas fotográficas? ¿Se ha propuesto alguna vez trabajar con modelos humanos dentro o fuera de un estudio fotográfico?
La fotografía de naturaleza es lo que me mueve, aunque en el pasado hice publicidad, algo de moda… Parece que ultimamente voy hacia la desinhibición, a querer fotografiarlo todo, aunque sea con una compacta. Ando haciendo algo de arquitectura, algo de retrato, algo de todo. Y sí, espero en breve hacer modelos en estudio ¿Porqué no? También es una forma de aprender.
Todos tenemos nuestras batallitas nocturnas, ¿alguna anécdota que destaque sobre el resto?
Ooh. De estas sí que tengo unas cuantas. Tengo una muy buena y breve, que ha sido escuchar mi propia anécdota en boca de otro, muy bueno, una usurpación de anécdota con testigos. Las más divertidas son de la época de los cursos en Cabo de Gata, hace ya bastantes años. En aquella época solíamos ser sorprendidos por la Guardia Civil a altas horas de la madrugada, o a veces al revés. En un caso se asustaron de ver unos 12 coches en plena noche. Al darnos el alto, uno de los agentes se enredó con el cinturón de seguridad y casi cayó delante de mi coche dándonos el alto y con la mano en la pistola. Nos explicó que si se tratara de narcotraficantes en tal número se hubieran visto en serios aprietos.
¿Qué consejo le daría a nuestros usuarios más noveles que se inician en este maravilloso mundo de la fotografía nocturna?
Básicamente que recuerden que fotografiamos para disfrutar. Otro importante es prepararse adecuadamente, formarse, aunque sea mínimamente para aprovechar mejor el tiempo y disfrutar más. Y el último en estos tiempos, recordar que aquello que nos une no debe nunca ser lo que nos separa.
¿Qué le aporta la fotografía nocturna que no le aportan otras disciplinas fotográficas?
Pues me aporta libertad. En un principio fue libertad en cuanto a elegir el tipo de iluminación, a decidir qué mostrar y que esconder. Y siempre, sorpresa, esa admiración por aquello que el ojo no ve, escenarios que se transforman en ancestrales, en intemporales. La fotografía nocturna aporta mucho a mi forma de entender mi propia fotografía, a mi razón de ser fotógrafo. Es algo que descubrí en Escocia, fotografío para crear mi propio mundo, un mundo a salvo de la extinción, de la degradación, de las amenazas del ser humano. Es un mundo que huye del antropocentrismo, de la falsedad, de la maldad. En él los paisajes deben ser mágicos, los seres que nos rodean, dignos y orgullosos.
¿Qué errores u olvidos ha tenido en el pasado y que le han servido para no volver a cometerlos?
Preguntas profundas, sí señor. Por lo visto aprendo poco de mis errores, porque soy bastante reincidente. Uno de mis errores que sigo practicando es haber olvidado el sentido del humor en la fotografía. Muchos de nosotros queremos hacer fotos trascendentales y olvidamos disfrutar, los aspectos banales de la fotografía. Pero claro, no es el único, defiendo apasionadamente mis posicionamientos en fotografía y esto se que no es bueno. Me encuentro actualmente en la vanguardia del purismo en fotografía, y a veces me planteo si es bueno predicarlo. Seguro que seguiré practicándolo, porque me gusta, porque nos hace iguales y permite valorar la mestría de un fotógrafo, pero tal vez el futuro nos deje en clara desventaja. Y un grave problema de mi carácter es querer cambiar la realidad. A nivel conservacionista me viene muy bien, en mi vida privada es un desastre.
Usted posee varios premios a nivel internacional donde el tema principal de la fotografía es nocturno ¿Cuál es la fotografía nocturna de la que más orgulloso se siente?
Pues no son tantos, últimamente he descuidado los concursos, ya no me aportan tanto como al principio. Básicamente son dos: la diapo de las cigüeñas premiada en el Wildlife Photographer of the Year, una gloria muy pasada y la cigüeñas con la luna en una dehesa de Sevilla.
El fotógrafo de la naturaleza y Composición en Fotografía son los títulos de sus últimos libros publicados. ¿Qué nos depara el futuro en este plano?
Pues falta completar la trilogía. En primavera saldrá el libro “Paisajes de mar: fotografiar los lugares más bellos de la costa española”, título que no está aún definido, y después, dentro de un año y medio, puede que más, el libro amarillo, el que completa la trilogía de colores primarios. Se llamará algo así como “Comentario y evaluación de imágenes”. Será el tercero de una evolución desde la técnica hasta la experiencia de jurado en certámenes y concursos.
Alguien dijo una vez que la fotografía era un arte de “vagos”, la única de las artes que se podía practicar sin necesidad de tener una carrera universitaria. Bastaba con unas mínimas nociones técnicas y encontrarse en el lugar adecuado y en el momento preciso. ¿La fotografía es Arte? ¿El Fotógrafo nace o se hace?
Alguien dijo también: “Cualquiera puede hacer una fotografía, pero siempre será una fotografía cualquiera”. Sin duda alguna, la fotografía no es arte, como no lo es la pintura, ni la escultura, depende de quién la haga. Un artista hace arte, un soporte, no. Hay fotógrafos artistas, porque conocen el arte y otros que no buscan esa dimensión en su obra o bien no están preparados para dársela. Y sin duda también: el fotógrafo se hace. Hace falta pasión que te mueva, pero luego viene el aprendizaje. Nadie se levanta una mañana siendo Michelangelo Bounarotti, el artista se fragua, aprende, evoluciona y finalmente, florece en su propia visión del mundo. En los maestros del pasado están las claves, porque ellos entendían el arte.

Con la llegada de las cámaras digitales y el que una mayoría tenga su programa de retoque fotográfico en casa nos ha convertido en “competidores” de los fotógrafos profesionales. Regalamos las fotos solo por verlas publicadas con nuestro nombre. Dar a conocer un trabajo a todo el mundo es muy fácil, pero esto implica la posibilidad de que salgan imitadores o copiones por todas partes. ¿Son pues Internet y las nuevas tecnologías igual de positivas para los fotógrafos profesionales que para los aficionados?
El fotógrafo profesional ha tenido que cambiar, en muchos casos, de estrategia. Los hay que siguen vendiendo imágenes y reportajes, pero el mercado marca normas muy severas. Mi estrategia se basa en proyectos a medio plazo y en formación a esos fotógrafos que tienen tanto derecho como lo tuve yo a ser algún día profesionales. Me gusta ver fotógrafos españoles premiados en concursos por todo el mundo, me gusta ver cómo hay fotógrafos que copian en busca de su propio estilo, como parte de un proceso, de una evolución. Pero instalarse en la imitación no suele ser una buena idea, pues no enriquece. La fotografía y el vídeo irán en aumento en el futuro y se instalarán en nuestras vidas más aún, el mercado nunca será como antes, es momento de innovaciones, de adaptaciones, de emprendedores. Aquí los viejos dinosaurios solo tenemos que saber apartarnos y dejar paso.
¿Son igual de artistas o creativos los que manipulan las imágenes después de apretar el disparador?
En mi opinión, sí. Pueden ser igual de creativos, pero no serán fotógrafos. Si uno quiere alcanzar maestría en fotografía debe aprender a premeditar, a volverse más preciso, a controlar las herramientas, el mensaje a transmitir, la luz. Eso es para mí un verdadero fotógrafo. Aquél que después busca o encuentra caminos sobre una fotografía, la altera, la manipula, es un artista, pero no un fotógrafo. El artista puede plasmar su obra sobre lo que le parezca oportuno, pero no conviene confundir un carboncillo con una acuarela, ni una fotografía con una ilustración digital o como queramos llamarla, porque el trabajo o los méritos pueden no ser iguales. No se si ya alguien estará interesado en escuchar estas palabras, no se si hay quien persiga estos ideales, la búsqueda de maestría en cualquier faceta de la vida desaparece a diario engullida por la mediocridad que nos rodea en estos tiempos.
Foros y blogs de fotografía, clubs y agrupaciones para aficionados, fotógrafos de naturaleza, campeonatos de fotografía submarina, profesionales de la moda, fotógrafos de prensa, galerías de arte y museos solo para algunos privilegiados, … ¿La fotografía es un arte con demasiados colectivos?
Pienso que no, es un colectivo que goza de gran salud y que, por desgracia, no ha sabido unirse. Cada cual ha buscado un lugar en el entramado, pero no hay un nexo a nivel superior, un ente que nos mantenga unidos e informados.
Háganos una frase con las palabras Percepción y Perfección
¿Dos palabras a la vez? Difícil.
En fotografía, el camino a la perfección pasa por educar la percepción. No se me ocurre nada más aceptable.
Usted ha recorrido toda o prácticamente toda la costa española gracias al proyecto SOS Paisajes de Mar. ¿Cuáles son las zonas más castigadas y cuáles aquellas más respetadas y bellas? Esperemos que nuestros políticos tomen buena nota de ello.
De las más castigadas, las costas de Barcelona, Castellón, Valencia, Alicante y las Islas Canarias en general. El proyecto trata de la belleza del paisaje y aquí está el reto, definirla y entenderla. Nos equivocaremos, pero al menos pondremos nuestra contribución. Las costas más bellas están en Ibiza, Menorca, la costa de Anaga en Tenerife, Gerona, Asturias y Cantabria. La segunda parte del proyecto va a ser esa demanda a los políticos para su protección, y el nuevo reto: encontrar un final épico para el proyecto, se admiten ideas. Y la de quemarnos a lo bonzo frente al ministerio ya la tenemos.
Teniendo en cuenta que SOS Paisajes del Mar ya es una realidad, ¿cuáles son los siguientes pasos?
Dar forma al libro, las exposiciones y, sobre todo, los PDF que se entregarán a nivel ministerial y autonómico. El proyecto está a un año más o menos de finalizar, pero no sabemos cuál será su legado, si es que quedará algo. Esperemos que la máxima repercusión del SOS esté por llegar.
Muchas gracias por atendernos ¿quiere añadir algo más?
Un placer. Haga usted una frase con fotógrafo y pianista.
Ahora en serio: Debemos reflexionar mucho sobre la fotografía, porqué la hacemos, qué queremos, qué aportamos. Y sobre todo, debemos permanecer unidos, ya sea mediante grupos de flickeros, de asociaciones, de foros. Necesitamos más que nunca ayudarnos mutuamente y poner a la fotografía en el lugar que merece. Gracias.



