Por definición, el histograma es la representación objetiva de la toma en cuanto a exposición se refiere.
De noche, la previsualización de la foto en la pantalla en la cámara puede jugarnos una mala pasada; nuestra vista está acostumbrada a la oscuridad y por el exceso de brillo que nos ofrece la pantalla LCD, una foto subexpuesta puede verse como bien expuesta, y una correctamente expuesta nos aparentará prácticamente quemada, provocando correcciones en futuras exposiciones totalmente incorrectas.
Ya hablamos en el tema anterior la conveniencia de sobreexponer (sin quemar altas luces) la toma, para luego ir bajando esa exposición en el procesado. El objetivo es reducir al máximo el ruido provocado al subir las sombras durante el procesado. Ésto todavía nos obliga todavía más a revisar el histograma en cada toma y no fiarnos mucho de la previsualización.
En el histograma que nos ofrecen las cámaras, cada línea vertical representa un paso de exposición. La línea central sería la exposición “correcta” y cuanto más amplio sea el gráfico, cuanta más información tenga a la izqda. y drcha. de esa línea, mejor.
Para ser prácticos, cuanto más alto esté el gráfico, más número de píxels están en ese valor de exposición. El valor de exposición está representado por las líneas verticales, en total hay cinco, dos de ellas pegadas en las paredes del gráfico.
Las “paredes” del histograma representarían las zonas sin información, ya sea porque se han quedado empastadas o porque están quemadas. Es difícil ver a primera vista este problema en el histograma, por lo que algunas cámaras tienen la opción de dejar parpadeando estas zonas en la foto.
Histograma de la Nikon D300
En este histograma vemos que se ha intentado llevar hacia la derecha la mayor cantidad de píxels, dejando un poco de margen. Como se puede apreciar, a primera vista, la foto sin procesar es una buena candidata para ir directamente a la papelera. Para asegurar que no tiene ningún canal quemado tendremos que revisar el histograma de cada canal.
Histograma RGB de la Nikon D300
Cuando la gráfica blanca tiene una línea pegada en la pared derecha del histograma significa que los tres canales se pasaron, por lo que en la foto hay irremediablemente algún quemazón. Si hay una línea en la pared de la izquierda, hay una parte de la toma sin información, totalmente negro. En teoría no es correcto que tengamos ni una cosa ni otra, aunque, como en todas las “normas” en fotografía, es otra que se puede saltar.
En el histograma RGB se aprecia que el canal rojo está un poco pasado, y un poco menos el azul. Esas cantidades son “recuperables” en el procesado.
Muchas veces la solución para obtener un histograma correcto, que llene toda la gráfica, será la aportación por nuestra parte de diferentes tipos de iluminación.
Vemos que al importar la foto, el histograma es bastante similar al que nos ofrece la cámara.
La misma toma recién importada.
Es importante tener en cuenta que el histograma que nos ofrece la cámara no es precisamente el histograma del RAW que acabamos de hacer, en realidad es el histograma del JPG que la cámara incrusta en el RAW para representarlo como miniatura. Si hacemos varias tomas de la misma escena, con diferentes balances de blancos, obtendremos diferentes histogramas en la cámara, y los RAWs serán prácticamente iguales (si igualamos el balance de blancos en el procesado).
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